Ciudad de México, 16 de abril de 2026. Con miras a la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, anunció la estrategia “Mundial Verde: con Juego Limpio, el Planeta Gana”, un plan compuesto por 10 ejes de acción enfocados en sostenibilidad ambiental, desarrollo económico local y participación ciudadana, que busca posicionar a la capital como referente de gestión ambiental durante eventos masivos.
Durante la presentación en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la mandataria capitalina subrayó que la organización del Mundial implica una responsabilidad adicional en materia ecológica. Señaló que el objetivo no es sólo recibir visitantes, sino proyectar una ciudad que conserve su riqueza ambiental y promueva prácticas sostenibles en todos los niveles, desde el gobierno hasta la ciudadanía.
El plan contempla acciones para reducir la contaminación, mejorar la calidad del aire y fortalecer el suelo de conservación, que representa cerca del 60% del territorio capitalino. En este sentido, la titular del Ejecutivo local destacó que el evento deportivo funcionará como un “acelerador” de obras e infraestructura con enfoque ambiental, alineadas a los Organización de las Naciones Unidas y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Entre los ejes más relevantes se encuentra la eliminación progresiva de plásticos de un solo uso en espacios públicos, estadios y festivales asociados al Mundial. Para ello, se implementará un distintivo que reconozca a comercios que cumplan con la normativa vigente, además de promover el uso de vasos reutilizables en eventos masivos.
Otro componente central es la economía circular, que contempla estaciones de retorno y separación de residuos en zonas de alta afluencia, en coordinación con el sector privado y organismos como la Asociación Mexicana de Bioplásticos. Asimismo, se prevé la instalación de mobiliario urbano elaborado con materiales reciclados, como parte de una estrategia de revalorización de residuos.
El plan también apuesta por el impulso al consumo local mediante la comercialización de productos del suelo de conservación, como nopal deshidratado, amaranto y miel, que serán integrados en cadenas comerciales y servicios turísticos. Esta medida busca fortalecer la economía rural y reducir intermediarios, aunque especialistas han señalado la necesidad de garantizar condiciones justas de comercialización y trazabilidad.
En materia de turismo sustentable, la estrategia incluye la creación de rutas agroturísticas y la reconversión de servicios en zonas como Xochimilco, donde se prevé mejorar infraestructura con criterios de bajo impacto ambiental. También se contempla la conservación de especies endémicas como el ajolote, mediante espacios de protección y educación ambiental.
En paralelo, el eje de “aire limpio” propone medidas como el fomento al transporte público, la movilidad peatonal en la “última milla” hacia el estadio y esquemas de trabajo remoto durante el periodo mundialista. Sin embargo, expertos en movilidad han advertido que estos esfuerzos requerirán una implementación efectiva y coordinación interinstitucional para evitar saturación vial.
Finalmente, el proyecto incorpora acciones de justicia climática, uso de energías limpias, captación de agua pluvial y la producción de insumos sostenibles, como matracas elaboradas con carrizo de Xochimilco. De acuerdo con autoridades capitalinas y el comité organizador del Fan Festival en el Zócalo, encabezado por representantes del sector privado, se utilizarán materiales biodegradables, paneles solares y sistemas de gestión de residuos.
Aunque la estrategia ha sido respaldada por autoridades ambientales y organismos internacionales, su éxito dependerá de la ejecución, supervisión y participación ciudadana efectiva. En un contexto de crisis climática global, la propuesta coloca a la Ciudad de México ante la oportunidad —y el desafío— de demostrar que un evento de escala mundial puede desarrollarse con criterios de sostenibilidad real y medible.